Quiero volver a morder la Gran Manzana… Y sentir el torbellino de olores colándose en mi nariz, sufrir calambrazos cada dos por tres, pasear por sus avenidas mezclándome con gente de múltiples etnias y culturas, leer las placas de los bancos de Central Park, parar un taxi en mitad de la carretera…

Hace exactamente un año llevaba el cinturón puesto, los pies descalzos, una almohada en los riñones y una manta tapándome las piernas. A mi lado, mi amiga Usoa (Britans) mirando el avioncito de la pantalla, escuchando música y dándome la murga para que no me durmiera. Sí, ella es capaz de hacer muchas cosas a la vez. En los asientos de al lado, nuestros padres en el quinto sueño. Filas más atrás, Bimba Bosé. 8 horas más tarde aterrizábamos en suelo neoyorkino.

No pretendo escribir un cuaderno de viaje narrando mi experiencia porque supongo que a nadie le interesará escuchar lo maravilloso que es Manhattan, con sus avenidas, su Times Square, su Central Park, sus tiendas, su Brooklyn Bridge… Vamos, esto está requetemascado. Iré al grano. La revista Warehouse (nuestro proyecto final de carrera y del cual me siento muy orgullosa) me brindó la oportunidad de escribir un reportaje sobre la excursión de contrastes: un recorrido por los barrios ricos y pobres de la metrópoli americana. Porque la miseria y delincuencia del Bronx y la exuberancia de White Stone se separan por un puente.

“Audrey Hepburn camina por la Quinta Avenida y saca un croissant de una bolsa de papel. Mordisquea el envoltorio delante del escaparate de Tiffanys donde Sarah Jessica Parker se detendría años después. A pocas manzanas, el gorila más tierno de Hollywood escala el Empire State, mientras el jovencísimo Macaulay Culkin hace barrabasadas en el Hotel Plaza junto al Central Park. El cine ha mostrado al mundo entero los rincones más emblemáticos de la metrópoli americana. Pero, ¿quién sabe que Michael Jackson donó dinero para reabrir los estudios Astoria en calidad de museo? ¿y que Celia Cruz hizo sus primeras grabaciones en el Bronx? ¿o que el hospital psiquiátrico más grande de Nueva York fue dirigido por Luis Rojas-Marcos, hermano del ex alcalde de Sevilla?” Para leer el reportaje completo (pág 105) AQUÍ, y de paso os recomiendo que echéis un vistazo a la revista.

A continuación, las típicas fotos de turista en Nueva York

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