Leo en el Diario Vasco de hoy, en el suplemento V concretamente, un estupendo reportaje sobre logotipos de empresas que invaden nuestra memoria fotográfica. Todos somos capaces de dibujar la sonrisa de Nike, la manzana mordida de Apple, los cuatro aros de Audi o la margarita amarilla de Chupa Chups, por ejemplo.

Salvador Dalí se comió uno. O más de uno. Seguro. Leo con sorpresa que el pintor surrealista diseñó, sobre una servilleta, la famosa margarita amarilla en 1969. El caramelo con palo, en un intento de expandir la marca al mercado internacional, buscó ayuda en el genial artista catalán.

“Menos de una hora necesitó para terminarlo, aunque, por lo que dicen, a los propietarios del negocio el boceto estrella les salió astronómicamente caro. Desde entonces la fama ha acompañado a estos dulces concebidos para que los niños no se mancharan las manos al sacarse las bolas de azúcar de la boca, como tenían costumbre para desespero de sus progenitores, a quienes tocaba después asearlos”. Para leer el reportaje completo: Logos que marcan

*Logotipo que Dalí diseñó en 1969

*Diseño actual de la marca. 1988

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